Viajar solo no es lo mismo que viajar en soledad
¡Exacto! Y es que lo mismo que vivir solo no es estar solo, viajar solo, no implica que viajes en soledad.
Durante años, viajar sin compañía se asoció al fracaso social, a la ruptura, al plan de emergencia. Hoy, esa narrativa se está cayendo a pedazos. Cada vez más personas deciden hacer las maletas en solitario no porque no tengan con quién, sino porque no quieren adaptar sus planes a nadie más.
Y no hablamos de mochileros veinteañeros. Hablamos de gente con criterio, agenda propia, gustos bien definidos y un deseo real de explorar el mundo sin filtros ni frenos. Viajar solo/a es una forma de vivir, de reconectar y, sobre todo, de descubrirse en nuevos paisajes.
El primer paso para viajar solo: cambiar la mirada
Para disfrutar de un viaje en solitario, el mayor reto no está en el destino, sino en la actitud. Hay que soltar la idea de que todo viaje debe ser compartido para ser valioso.
Viajar solo/a no es triste ni raro. Es una oportunidad de elegir cada ruta, cada horario, cada silencio. No hay negociaciones ni concesiones. Hay descubrimiento, conexión y libertad.
Si necesitas un mantra para empezar, que sea este: no tengo que esperar a nadie para vivir lo que quiero vivir.
¿Qué tipo de viajes son ideales para singles?
Casi todos… si sabes cómo adaptarlos. Pero hay algunos que funcionan especialmente bien:
- Escapadas urbanas: ciudades como Lisboa, Berlín, Sevilla o Tokio ofrecen planes continuos y se disfrutan a solas sin presión.
- Retiros de bienestar o mindfulness: perfectos para recargar energía y conocerte mejor.
- Turismo rural o slow travel: alquilar una casa rural o apartamento y explorar pueblos o rutas sin prisa.
- Viajes temáticos: desde festivales culturales hasta rutas de vino o talleres de fotografía.
- Cruceros o tours para singles: si quieres una experiencia organizada con otros viajeros en tu situación.
Alojamiento: claves para sentirte cómodo/a viajando solo/a
Uno de los aspectos más importantes cuando viajas solo/a es elegir un alojamiento que te haga sentir bien, seguro/a y libre. Algunas recomendaciones:
Hoteles
- Opta por hoteles boutique o con zonas comunes agradables. El trato suele ser más personalizado y menos frío que en grandes cadenas.
- Valora si tienen spa, gimnasio, desayuno completo o actividades: son ideales si planeas pasar parte del día allí.
- Algunos hoteles ofrecen habitaciones individuales sin recargo, ¡investiga!
Casas rurales y alojamientos con encanto
- Ideales para desconectar de verdad.
- Busca casas con buenas reseñas y propietarios anfitriones: en muchos casos, puedes sentirte como en casa.
- En pueblos pequeños o zonas naturales, este tipo de alojamiento permite una inmersión auténtica.
Apartamentos turísticos (tipo Airbnb)
- Perfectos si buscas independencia total.
- Puedes cocinar, invitar amigos del camino o trabajar si lo necesitas.
- Lee bien las opiniones y prioriza alojamientos con anfitriones que valoren la experiencia individual.
Alojamientos especializados para viajeros solo/a
- Algunas plataformas ya están orientadas a personas que viajan solas, con opciones como habitaciones individuales sin suplemento, actividades grupales o espacios comunes acogedores.
- Ejemplos: Hostelworld con filtros para solo travelers, Airbnb Experiences para hacer planes locales sin compañía obligada.
Viajar sin compañía, pero no sin conexión
Uno de los miedos frecuentes al viajar solo es sentirse desconectado del entorno. Pero hoy hay múltiples formas de combinar tu independencia con momentos de socialización:
- Únete a free tours o visitas culturales guiadas.
- Apúntate a talleres locales (cocina, cerámica, fotografía…).
- Utiliza apps como Meetup, Couchsurfing Hangouts o Eventbrite para conocer gente local o viajeros.
- Si viajas por trabajo, busca cafés coworking donde puedas conversar sin compromiso.
No se trata de llenar cada momento, sino de crear opciones reales si un día te apetece hablar con alguien, compartir una comida o descubrir un lugar con otra mirada.
¿Y la seguridad?
Viajar solo/a puede ser una experiencia liberadora, pero también requiere ciertas precauciones:
- Investiga bien los barrios donde te alojas.
- Lleva copias digitales de tu documentación.
- Informa a alguien de confianza sobre tu itinerario.
- Contrata un seguro de viaje completo, aunque sea nacional.
- Si algo te da mala espina, no lo hagas. Escucha tu intuición.
Preguntas frecuentes sobre viajar solo/a
¿Me voy a aburrir?
Al principio puede haber momentos de duda, pero con un poco de planificación (y apertura mental), lo habitual es lo contrario: descubrir que el tiempo te rinde más, disfrutas más y conectas mejor contigo mismo/a.
¿Qué destinos son más “single-friendly”?
Ciudades europeas como Copenhague, Dublín, Oporto o Praga, y destinos nacionales como Granada, Valencia, San Sebastián o Menorca. Suelen tener buen transporte, ambiente acogedor y oferta variada para todos los gustos.
¿Y si me siento solo/a durante el viaje?
Es normal que haya momentos así. Lleva contigo buenos libros, podcasts, una libreta para escribir o una playlist especial. Y recuerda: sentirse solo/a a veces no arruina un viaje… lo hace más auténtico.
Viajar solo es una forma de volver a ti
No esperes a que alguien se apunte. No dejes que las fechas no coincidan. No lo pospongas por miedo al juicio ajeno.
Viajar solo/a es una forma de ser radicalmente libre, de reconectar con tu deseo, de recuperar tu tiempo y de mirarte desde fuera. No todo el mundo lo entiende. Pero si tú lo sientes, no lo ignores.
Haz la maleta. El mundo espera.
¿Conoces a alguien que lleva tiempo queriendo viajar solo/a y no se atreve?
Compártele este artículo. A veces, lo único que hace falta es un pequeño empujón para empezar la gran aventura de viajar contigo.
¿Quieres estar al tanto de más contenidos y consejos como estos? ¡Síguenos en instagram!


